-Esta carta esta sacada de el libro de Jorge Bucay -
....El camino de las lagrimas ...
Por favor, quiero que sepas que yo necesito que me sostengas.
Aunque no te lo diga y aunque a veces te diga que no.
Puede que por el momento no sea capaz de pedirte ayuda porque estoy bastante aturdida, pero siempre preciso saber que estas ahí.
Debes de saber que yo no espero que me hagas sentir bien ni que hagas que desaparezca mi pena. En este momento nadie puede.
Lo que necesito es que me ayudes a calmarme, que aceptes mi dolor y que seas tan sabia como para soportar tu impotencia cuando no te dejo ayudarme.
Si no puedes llamarme porque no soportas tu dolor o no quieres aguantar el mio, dimelo.Yo lo voy a entender mejor que si me pones excusas de todo tipo.
Espero que puedas entender mis enfados y perdonar mis exabruptos.
No eres tú ni los demás los que me enfadan. Es saber que he perdido para siempre alguien a quien quería.
No trates de evitar mis lágrimas. Verme llorar puede ser duro para ti, pero es un modo saludable de expresar un poco de mi pena.
Te aseguro que llorar es bueno para mí, por eso cuando me encuentres llorando trata de sentarte a mi lado y déjame llorar al lado tuyo, ese será un gran consuelo.
No trates de conformarme comparando mi perdida con otras peores. Mi pena es mía e intransferible.
No me digas que lo que sucedió fue ( porque Dios lo quiso )
No me digas que <
No me digas;< Me imagino cómo te sientes >Nadie puede. En todo caso, por favor, pregúntame como me siento hoy y yo tratare de contarte.
No me pidas que
Esta es mi vida.
Y entiéndeme si no puedo compartir los momentos felices que estás viviendo. Me gustaría poder.
Si quieres de verdad hacer algo conmigo, intenta ofrecerme encuentros específicos... Un almuerzo, una tarea hogareña, una hora libre. Yo estoy demasiado herida para poder pensar más allá de hoy o para decidir un programa atractivo.
Necesito hacer el duelo, sabes,
Necesito ser yo, y necesito no olvidar
Quiero solo encontrar una manera de recordar en paz.
Te pido que me abraces, que me toques el pelo y que digas que cuento contigo, que puedes cuidarme y que quieres acompañarme en este camino.
El camino de las lágrimas, tan árido y fantasmal.
Finalmente, amiga querida, te ruego que aceptes mi duelo sin interferir y que admitas mi sufrimiento sin resistencias.



























