sábado, 27 de febrero de 2010

No dejo de escuchar tu voz, ese murmullo de tormento que se esconde en los rincones de un alma vacía, haciendo ecos de su adiós, vestido de lágrimas que arropan el dolor que dejaste al marcharte .


Te esperare en mis recuerdos, de donde no podrás marcharte, pues si intento olvidarte intentaré también dejar de sentir

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